La amistad entre hombre y mujer...

Claramente nunca funcionó, cada vez que yo reafirmaba la amistad por dentro sabía que cada encuentro era un volver a enamorarse con su presencia... Y cada silencio a cada invitación a compartir tal magnífica vista, en charlas tan diversas, mostraba que en algún momento debía bajar del escenario para ser un simple espectador de sonrisas y emociones transmitidas; el actor principal estaba aún por llegar.

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